Sinonimia: Síndrome del opérculo torácico - Síndrome de los escalenos - Síndrome de la costilla cervical - TOS (thoracic outlet syndrome) - Síndrome costo clavicular de Falconner-Wedell
 
Bajo todos estas denominaciones se define un cuadro clínico que en estricta justicia académica se debería denominar “Compresión del Tronco Primario Inferior del Plexo Braquial en el desfiladero torácico” dado que sus síntomas y el auténtico compromiso es el tronco primario inferior (C8-T1), y el objetivo de su tratamiento es liberar ese tronco de la compresión.

Este es un cuadro clínico sin ningun síntoma específico que lo identifique como tal y nos facilite el diagnóstico (esto significa no tiene ningun síntoma patognomónico propio, lo que nos exige antes de realizarla, un exhaustivo examen clínico y neurofisiológico).

Los pacientes suelen quejarse de dolores difusos en la región del cuello, de un solo lado, con frecuencia en su cara lateral y a veces molestias difusas en la región infraclavicular, molestias que oscilan entre dolor o sensaciones anormales en la parte posterior de la espalda (en particular en la región de la escapula) y fundamentalmente sensaciones de hormigueos, adormecimiento y disminución de fuerzas a lo largo del brazo y particularmente la mano.
Es curiosamente frecuente en mujeres jóvenes, entre los 30 y 40 años, delgadas, y con evidencias de tensión emocional o stress.
Hemos dicho que su diagnóstico es difícil y se deben excluir primero todas aquellas causas que puedan producir este tipo de síntomas en la región; la más frecuente de ellas por su alta incidencia en la población en general son las lesiones discales cervicales, que inducen, si no se tiene en cuenta el síndrome del desfiladero, a una actitud intervencionista ante una resonancia que muestre un disco cervical (aquí debemos aclarar que la frecuencia de patología discal cervical es muy alta) y su hallazgo convalidaría una cirugía de extirpación de un disco (disectomia cervical), obviamente sin éxito, dado que el verdadero cuadro esta dado por una compresión del tronco nervioso, ajeno por completo a un disco asintomatico. Esto es que se opera a un paciente de un disco cervical por no haber hecho, ni tenido en cuenta la existencia de sindrome del desfiladero, ni efectuados los exámenes, que una vez excluidas las demas patologías nos llevan a él.
 
Hay numerosas pruebas y maniobras descriptas para identificar un TOS, nosotros sólo validamos la maniobra de supresión del pulso de Writh, la maniobra de Adson al colocar el brazo en abducción y elevación, y la maniobra de Ochner, con la cual se despierta dolor al comprimir la parte inferior del músculo escaleno anterior (esto comprimiría el tronco primario ya sufriente, no así en el lado contralateral). Finalmente el estudio neurofisiológico, efectuado por expertos nos dirá del compromiso de los nervios en la región interescalenica.
Es un problema serio, pues independientemente del dolor, hoy casi inadmisible, se termina convirtiendo la movilidad de la mano por el remplazo de los músculos intrínsecos en banda fibrosa sin capacidad de contracción.
Esto hace que un exámen médico de un paciente con estos cuadros difusos, extreme el interrogatorio, la palpación de la zona y los puntos que lo pueden llevar a sospechar este cuadro y no conformarse con la resonancia magnética nuclear, que con frecuencia puede mostrar un disco cervical asintomático y tomar una conducta no adecuada.
La intervención quirúrgica es, para quienes cuentan con experiencia, sencilla. Nosotros, aún cuando siguiendo la escuela europea la realizamos a través de una incisión pequeña (de unos 4-5 cm lineal paralela a la parte superior de la clavícula) el postoperatorio es simple e indoloro y la internación de 24 hs.
Si bien de ninguna manera, podemos decir que esta es una patología o problema grave, se lo debe tener siempre muy presente, ya que su persistencia en el tiempo puede llevar a la atrofia de los músculos intrínsecos de la mano, problema invalidante y muy difícil de resolver dado que estos músculos de pequeño calibre pueden ser reemplazos por tejido fibroso y desaparecer así la posibilidad de contracción muscular.
Es lo que se denomina en su estadio grave, "mano simiana" dado que se les hace a estos pacientes sumamente difícil o imposible la oposición digito pulgar ("pinza digital").